Ingredients
Instructions
1.
En un bol grande, mezcla el pollo picado con la cebolla morada finamente picada, el ajo triturado, el pan rallado integral, el Queso Parmesano rallado y el huevo. Añade la mitad de la albahaca fresca picada, sal y pimienta. Amasa suavemente hasta que todos los ingredientes estén bien integrados, sin trabajar en exceso la mezcla para que las albóndigas queden tiernas.
2.
Forma las albóndigas con las manos, creando bolitas de aproximadamente 3 cm de diámetro. Colócalas sobre una bandeja o plato limpio. Asegúrate de que todas tengan un tamaño similar para una cocción uniforme.
3.
Calienta el aceite de oliva virgen extra en una sartén grande a fuego medio. Dora las albóndigas por todos lados hasta que estén ligeramente doradas. No es necesario cocinarlas por completo, solo sellarlas para que mantengan su forma y jugosidad.
4.
Retira las albóndigas doradas de la sartén y resérvalas. En la misma sartén, añade los tomates rallados (o triturados) y el caldo de pollo. Lleva a ebullición suave y cocina por unos 5 minutos para que la salsa espese ligeramente.
5.
Regresa las albóndigas a la sartén con la salsa de tomate. Reduce el fuego a bajo, tapa la sartén y cocina a fuego lento durante 15-20 minutos, o hasta que las albóndigas estén completamente cocidas y la salsa haya espesado a tu gusto. Añade el resto de la albahaca fresca picada en los últimos minutos.
6.
Sirve las albóndigas calientes, bañadas en la salsa de tomate fresco y albahaca. Puedes acompañarlas con una porción de quinoa o una ensalada verde para una comida completa y balanceada.

Comments
Loading comments...
Leave a comment
You must to comment.