Ingredientes
Instrucciones
1.
En un bol grande, combina el yogur griego con la miel o sirope de agave (si lo usas). Mezcla suavemente hasta que esté bien integrado, creando una base cremosa y ligeramente dulce. Este es el lienzo para nuestra obra de arte matutina.
2.
Corta el mango maduro en cubos pequeños. Asegúrate de que los trozos sean manejables para que los niños puedan comerlos fácilmente. Los colores vibrantes del mango aportarán alegría a nuestro desayuno.
3.
Incorpora suavemente los cubos de mango a la mezcla de yogur. Siéntete libre de dejar algunos cubos de mango enteros para decorar la parte superior. La combinación de texturas y colores es fundamental aquí.
4.
Tuesta ligeramente las almendras fileteadas en una sartén seca a fuego medio-bajo hasta que desprendan un aroma agradable y adquieran un tono dorado. Vigila de cerca para que no se quemen. Queremos un crujiente perfecto.
5.
Pica finamente las hojas de menta fresca. Este toque herbáceo y refrescante equilibrará la dulzura del mango y la riqueza del yogur. La frescura es clave para un desayuno vibrante.
6.
Sirve la mezcla de yogur y mango en copas individuales o cuencos. Decora generosamente con las almendras tostadas y las hojas de menta picada. Añade un chorrito extra de miel si lo deseas.

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