Ingredientes
Instrucciones
1.
Corta los pepinos longitudinalmente en láminas muy finas, de unos 2 mm de grosor. Utiliza una mandolina para obtener la uniformidad deseada y ese efecto vítreo.
2.
Coloca las láminas de pepino en una bandeja para hornear cubierta con papel de horno. Rocía ligeramente con aceite de girasol y espolvorea con una pizca de sal (si el miso no es suficiente para tu gusto).
3.
Deshidrata las láminas de pepino en un horno precalentado a la temperatura más baja posible (aproximadamente 60-80°C) durante 1 a 2 horas, o hasta que estén crujientes y quebradizas, como si fueran vidrio.
4.
Mientras tanto, en un bol, mezcla el yogur griego con el miso blanco hasta que esté completamente integrado. Añade las hierbas frescas picadas y el vinagre de vino blanco. Mezcla bien.
5.
Para emplatar, dispón las láminas de pepino crujientes en un plato largo y bajo, creando una base escultural. Salsea generosamente con la mezcla de yogur fermentado.
6.
Decora con unos granos de pimienta rosa para un toque de color y un contraste aromático sutil. Sirve inmediatamente para disfrutar de su textura crujiente.

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