Ingredientes
Instrucciones
1.
Precalentar el horno a la máxima temperatura (idealmente con piedra para pizza a 250°C o más). Mientras tanto, colocar los tomates cherry en una bandeja para horno, esparcir el ajo laminado, el orégano, sal y cubrir generosamente con aceite de oliva. Hornear por 20-25 minutos hasta que los tomates estén tiernos y ligeramente arrugados.
2.
Sacar los tomates confitados del horno. Reservar el aceite infundido. En un bol, mezclar los tomates tibios con un poco del aceite reservado, las hojas de menta picadas finamente y el zest de limón (si se usa). Dejar reposar para que los sabores se integren.
3.
Estirar la masa de pizza sobre una superficie ligeramente enharinada, dándole forma redonda. Trasladar la masa a una pala de pizza enharinada o papel de hornear. Distribuir uniformemente la mozzarella sobre la base, dejando un borde libre para la cornicione.
4.
Esparcir los tomates cherry confitados y la mezcla de menta sobre la mozzarella. Rociar ligeramente con un poco más de aceite de oliva y espolvorear el queso parmesano rallado por encima.
5.
Deslizar la pizza sobre la piedra caliente del horno o una bandeja de hornear. Hornear por 8-12 minutos, o hasta que la masa esté dorada y la mozzarella burbujeante. Retirar del horno.
6.
Decorar la pizza recién salida del horno con las hojas de menta fresca enteras y un último hilo de aceite de oliva. Cortar y servir inmediatamente para disfrutar de su frescura.
Aviso importante sobre salud y nutrición
La información nutricional proporcionada es orientativa y generada automáticamente. No sustituye el consejo médico profesional. Si tienes alergias o condiciones médicas, verifica siempre los ingredientes y consulta con un especialista.

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