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Pizza Veraniega de Frambuesa y Chalota Caramelizada

Una pizza audaz con dulce de frambuesa, salado de queso de cabra y un toque francés de chalota caramelizada. ¡Pura sofisticación casera!

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Pizza Veraniega de Frambuesa y Chalota Caramelizada
Prep30 min
Cocción20 min
Porciones3
¡Amigos pizzeros! Prepárense para una explosión de sabor con esta pizza veraniega. La dulzura jugosa de las frutillas frescas contrasta a la perfección con la acidez cremosa del queso de cabra y la sutileza dulce de las cebolla de verdeo caramelizadas al estilo francés. Usaremos una técnica de escaldado para las frutillas y una cocción lenta de las cebolla de verdeo, todo sobre una masa crujiente hecha en casa. Es una pizza que te hará sentir chef profesional, ¡garantizado! Una delicia equilibrada y refrescante para los días de sol, que además cumple los desafíos de sabor: ese toque ácido de las frutillas y el dulce sutil de las cebolla de verdeo, combinando el verano con la elegancia francesa.

Ingredientes

Instrucciones

1.
Comenzamos caramelizando las cebolla de verdeo. En una sartén a fuego medio-bajo, derrite la mantequilla. Añade las cebolla de verdeo en juliana fina y el azúcar de coco. Cocina lentamente, revolviendo ocasionalmente, hasta que estén doradas y dulces, unos 15-20 minutos. ¡Paciencia es la clave para un buen caramelo!
2.
Mientras las cebolla de verdeo se hacen, preparamos las frutillas. En un bol pequeño, mezcla suavemente las frutillas con el vinagre de vino tinto y una pizca de sal. Queremos que se impregnen del ácido sin deshacerse por completo. Deja reposar unos minutos.
3.
Precalienta tu horno a la máxima temperatura posible (idealmente 250°C o más) con una piedra para pizza o una bandeja de horno invertida dentro. Estira tu masa de pizza sobre una superficie ligeramente enharinada, dándole la forma deseada. ¡No te preocupes si no queda perfecta, eso le da carácter!
4.
Extiende las cebolla de verdeo caramelizadas de manera uniforme sobre la base de la pizza. Luego, distribuye el queso de cabra desmenuzado y el queso Gruyère rallado por encima, creando pequeños montículos para que se funda de forma irregular. ¡Que no falte queso, eh!
5.
Coloca las frutillas marinadas con cuidado sobre el queso. No las amontones demasiado para que cada una tenga su momento de gloria. Esparce las hojitas de tomillo fresco por toda la pizza.
6.
Desliza la pizza con cuidado sobre la piedra o bandeja caliente del horno. Hornea durante 8-12 minutos, o hasta que la masa esté dorada y crujiente, y el queso burbujee y se dore ligeramente. ¡El aroma que saldrá de tu horno será espectacular!
7.
Saca la pizza del horno, espolvorea con los granos de pimienta rosa si los usas para un toque final de color y aroma. Deja reposar un par de minutos antes de cortarla y servir. ¡A disfrutar de esta maravilla!

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