Bolitas de maíz especiadas, crujientes por fuera y tiernas por dentro, bañadas en una vibrante salsa cítrica y coronadas con virutas de maíz crujientes.
Una explosión de sabor tailandés en cada bocado: pollo deshebrado, crujientes vegetales y un aderezo cítrico y aromático, todo envuelto en hojas frescas de lechuga.
Delicados "ravioles" de calabacín fresco, rellenos de champiñones salteados, nueces crujientes y queso parmesano, con un toque agridulce de reducción balsámica. Una opción ligera y sorprendente para cualquier ocasión.