Ingredientes
Instrucciones
1.
Comienza con la alquimia del : córtalo en finas tiras, como si fueran lágrimas de naturaleza. En un bol grande, mézclalo con la , masajeando suavemente con tus manos. Deja que repose unos 15 minutos para que libere sus jugos, como si la tierra exhalara su esencia.
2.
Mientras tanto, prepara el alma cítrica y umami: ralla finamente la piel de las , capturando su perfume vibrante. Luego, exprime el jugo y mézclalo en un tazón pequeño con el , el picado, el rallado y el chile seco (si lo usas). Integra hasta obtener una pasta homogénea, un elixir terrenal.
3.
Vuelve al . Exprime cualquier exceso de líquido si es necesario, aunque buscamos que mantenga su humedad. Añade la mezcla de y naranja al repollo. Ahora, con movimientos firmes y alegres, masajea y mezcla todo, asegurándote de que cada hebra de col esté bañada por este elixir mágico. Si la mezcla parece seca, añade un poco de salmuera ( con una pizca de ) hasta que adquiera la consistencia adecuada para apretarla y que se una.
4.
Limpia un frasco de vidrio esterilizado. Compacta el fermentado en el frasco, presionando firmemente para eliminar las bolsas de aire. Asegúrate de que el líquido cubra completamente el repollo. Si no hay suficiente líquido, puedes añadir un poco de salmuera tibia (aproximadamente 1 cucharadita de por taza de ). Deja un par de centímetros libres hasta el borde.
5.
Cierra el frasco con una tapa, pero no la aprietes del todo, o utiliza un sistema de fermentación con válvula de aire. Deja el frasco a temperatura ambiente, lejos de la luz solar directa, durante 3 a 5 días. Observa cómo la magia ocurre: pequeñas burbujas indicarán que la fermentación está en marcha. Pruébalo a partir del tercer día; cuando alcance el punto de acidez y frescura deseado, trasládalo al refrigerador para detener el proceso. Se conservará durante varias semanas.

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